El hallazgo reviste gran importancia por diversas razones. En primer lugar, el documento es un ejemplar del siglo XIV, uno de los apenas 25 originales identificados hasta la fecha, de los cuales 22 se encuentran en el Reino Unido. En segundo lugar, la Carta Magna fue la base de la Constitución de los Estados Unidos, lo que refuerza su valor histórico en el contexto americano. Por último, su redescubrimiento adquiere un significado simbólico, dado que ocurre en un momento en que, según la opinión especializada, la Universidad de Harvard se encuentra bajo el escrutinio de la oficina presidencial estadounidense.