Al igual que muchas otras bibliotecas norteamericanas, ofrece una amplia variedad de actividades, como cursos sobre salud, clases de cocina y charlas sobre bienestar. En algunos casos, incluso brinda servicios como monitoreo de signos vitales, pláticas sobre nutrición y apoyo a los granjeros locales para la comercialización de sus productos.
El objetivo es claro: evitar que las bibliotecas se conviertan en simples depósitos de libros y, en cambio, transformarlas en espacios dinámicos que ofrezcan a las comunidades alternativas para mejorar su calidad de vida, tal como lo hace la lectura de un buen libro.