Los bouquinistes, libreros instalados a lo largo de las orillas del río Sena en París, han logrado mantenerse activos durante casi cinco siglos, convirtiéndose en una de las tradiciones culturales más emblemáticas de la ciudad.
En un contexto marcado por la digitalización y los cambios en los hábitos de lectura, estos libreros han encontrado en el compromiso con los libros y en el contacto directo con el público las claves para su permanencia y vigencia.