Al igual que en muchos otros países, el mercado negro del patrimonio documental también tiene presencia en Europa. Sin embargo, en algunas ocasiones es posible revertir los efectos del robo gracias a la intervención de autoridades especializadas.
Recientemente se logró la devolución de un mapamundi impreso en Francia en 1660, el cual fue decomisado por autoridades alemanas. Aunque los procesos de identificación y restitución suelen ser largos, permiten retirar las obras del comercio ilegal y restituirlas a sus legítimos propietarios.