Adabi de México, A.C.

Tras las huellas de la memoria (2)

Una historia de éxito, el caso de la Biblioteca Central Pública del Estado de Durango Lic. José Ignacio Gallegos Caballero

En esta ocasión, en nuestra nueva sección Historias del Archivo de Adabi de su boletín Voces de la memoria les traemos la noticia de un increíble caso de éxito, que se desarrolló en los primeros años de vida de la asociación civil.

Desde sus inicios, Adabi de México se ha distinguido por sus constantes casos de éxito en el rescate de archivos históricos y bibliotecas antiguas, mismos que han sido posibles por la vinculación que se ha conseguido con diversas instituciones públicas y privadas que depositaron su confianza en nuestra asociación, motivados por la trayectoria que sus fundadores habían edificado. Nuestra directora, la doctora Stella María González Cicero, se había distinguido principalmente por su trabajo en el Archivo General de la Nación y por su incansable labor en la Biblioteca Eusebio Dávalos del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

La doctora Stella María González Cicero, además, ha tenido la virtud de escoger cuidadosamente a su equipo para dar pie a verdaderas historias de éxito. Un increíble ejemplo de esta ardua labor es el resultado que se obtuvo en la Biblioteca Central Pública del Estado de Durango Lic. José Ignacio Gallegos Caballero, que posee una importante colección bibliográfica y hemerográfica que data del siglo XV al XX,[1] y que fue intervenida por el equipo de la Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo entre los años 2005 y 2006.

El acervo bibliográfico antiguo de esta biblioteca es de gran valor para el patrimonio del país, ya que resguarda parte de las colecciones particulares de dos importantes personajes del siglo XIX y de la ciudad de Durango. Don José Fernando Ramírez (1804-1871), que fue un prolífico historiador que se distinguió por estar al frente de diversos cargos públicos en Durango, por ser director de la Biblioteca Nacional en la Ciudad de México, y finalmente por relacionarse políticamente con el Imperio Mexicano;[2] y de Juan Francisco de Castañiza y González de Agüero, marqués de Castañiza (1759-1825), quien fue obispo de Durango, presidente de la Junta Nacional Constituyente del Imperio mexicano,[3] y que parte de su biblioteca un total de 102 libros pasó a manos de la diócesis de Durango, y la otra al Colegio de San Idelfonso en la Ciudad de México.[4]

Adabi de México comenzó su relación con la Biblioteca por una solicitud de diagnóstico que el director Óscar Jiménez Luna hizo llegar a manos de nuestra directora, impulsado principalmente por el maestro Jorge Garibay Álvarez (1935-2020) que, en aquel entonces, había visitado el recinto y sembrado la semilla que llevaría al rescate de ese acervo bibliográfico.[5]

Fue la Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo la que ejecutó el diagnóstico y propuso un proyecto que diera como resultado un catálogo actualizado de los libros antiguos, con base en las reglas angloamericanas (RCA) y la International standar book description antiquaria (ISBDA). Del mismo modo, se sugirió la capacitación del personal en manejo, catalogación, descripción e investigación del material con el objetivo de establecer un óptimo empleo de la biblioteca.[6]

Como parte de una conservación óptima a largo plazo, la Coordinación también sugirió adecuar un área especial para la colección, elaborar guardas y bandas para evitar la pérdida de hojas, crear un catálogo electrónico de consulta, formar un proyecto de conservación y preservación del acervo, implantar un plan de limpieza profunda, realizar un programa de difusión del acervo y adquirir un equipo de digitalización para la reproducción del material. Finalmente, en el diagnóstico, se hizo la recomendación de establecer convenios con instituciones nacionales y extranjeras para ejecutar diversas tareas que este tipo de vinculación permite, entre las que destaca el intercambio bibliográfico y la obtención de recursos para proyectos específicos, valorando especialmente el contacto con aquellas instancias que resguardan libros del marqués de Castañiza y del historiador José Fernández Ramírez, como la Biblioteca de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en la Ciudad de México, el Instituto del Libro en Londres o la Biblioteca Británica.[7]

Una vez llevadas a cabo todas las diligencias administrativas que son vitales para la ejecución de este tipo de proyectos maratónicos, ya que establecen los parámetros necesarios en torno a los recursos humanos y materiales, se dio inicio a los trabajos del proyecto que llevó por título Catalogación del Fondo Antiguo de la Biblioteca Central del Estado de Durango Lic. José I. Gallegos Caballero, cuyo objetivo consistió en controlar el acervo, permitir su consulta y promover su reconocimiento a partir de su estabilización.[8]

Entre las tareas más importantes que se ejecutaron para preservar la catalogación y continuar con las labores de conservación y preservación del fondo bibliográfico se encuentra la capacitación del personal, que asegura la transmisión de conocimiento especializado y permite a las bibliotecas la incorporación de recurso humano capacitado. En un primer momento se compartió el desarrollo, los objetivos, las virtudes, y la metodología de Adabi de México, posteriormente se les dio a conocer las características de un fondo antiguo a partir de la historia del libro antiguo, los procesos de catalogación, clasificación y medidas de conservación del material, además de establecer los parámetros de ordenación del acervo con base en su procedencia, y, por último, se marcaron las pautas para la correcta colocación de los libros. Se instruyó en materia de bases de datos (WINNISIS) y se estableció la ficha que se emplearía en el proyecto. Finalmente, se solicitó la participación de Janet Flores Vargas, que en aquel entonces fungía como directora de archivos y fondos históricos de la Universidad de Guanajuato, para que gestionara la capacitación del ingeniero interno en el uso y mantenimiento del sistema y creación de las bases de datos.

Además, se les instruyó en las medidas preventivas que se establecen para la manipulación y limpieza de los libros, hidratación de encuadernaciones y elaboración de guardas.[9]

En 2006, se dio por concluida la catalogación de los 7414 libros y se entregó el catálogo en formato de disco compacto con 3823 registros, dando pie a un verdadero caso de éxito de rescate, porque no solo es valioso el producto final de un esfuerzo conjunto, sino comenzar a crear una conciencia colectiva en torno al resguardo y protección del patrimonio bibliográfico y documental del país, y con estas acciones se va logrando poco a poco.

Querido lector, no olvides buscar nuestra siguiente entrega el próximo bimestre para seguir descubriendo los secretos del Archivo de Adabi de México.

Clara Jaqueline Rodríguez García | Adabi

——————

[1] Archivo de Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ARAD), Sección Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo, Serie Proyectos, caja 41, Proyecto Catalogación del Fondo Antiguo de la Biblioteca Central de Durango, Lic., José I. Gallegos Caballero, 5 de septiembre de 2005.

[2] Saénz Carrete, Erasmo, “José Fernando Ramírez: su último exilio europeo y la suerte de su última biblioteca”, en Signos históricos, vol. 13, no. 25, pp.100. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-44202011000100004

[3] Torales Pacheco, María Cristina, Moreno de Cózar y Landahl, Iván F. “Juan Francisco de Castañiza y González de Agüero”, en Real Academia de la Historia, Diccionario Bibliográfico electrónico en https://dbe.rah.es/biografias/38446/juan-francisco-de-castaniza-y-gonzalez-de-aguero

[4] Archivo de Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ARAD), Sección Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo, Serie Proyectos, caja 41, Anteproyecto, 2005.

[5] Archivo de Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ARAD), Sección Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo, Serie Proyectos, caja 41, Solicitud, 22 de abril 2005.

[6] Archivo de Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ARAD), Sección Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo, Serie Proyectos, caja 41, Proyecto Catalogación del Fondo Antiguo de la Biblioteca Central de Durango, Lic., José I. Gallegos Caballero, 5 de septiembre de 2005.

[7] Archivo de Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ARAD), Sección Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo, Serie Proyectos, caja 41, Diagnóstico del Fondo Antiguo de la Biblioteca Central de Durango, 2005.

[8] Archivo de Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ARAD), Sección Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo, Serie Proyectos, caja 41, Proyecto Catalogación del Fondo Antiguo de la Biblioteca Central de Durango, Lic., José I. Gallegos Caballero, 5 de septiembre de 2005.

[9] Archivo de Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ARAD), Sección Coordinación de Bibliotecas y Libro Antiguo, Serie Proyectos, caja 41,  Informe final, 2006.